Praia do Rosa SC

Praia do Rosa

Praia do Rosa fue descubierta por surfistas e hippies en el principio de los 70. En aquella época, era habitada por pocas familias de nativos y descendientes de açorianos (portugueses) que solían vivir de la pesca, de la cosecha de la mandioca y de los productos derivados de la caza de las ballenas en invierno.

Quienes vivieron en este período cuentan que el sitio era paradisíaco. Un lugar hermoso con mucha vegetación virgen.

Se llegaba hasta la playa a través de un único camino, que era un camino abierto para los carros de buey, que comenzaba en Campo Duna y llegaba hasta el Portinho. No había electricidad.

Los pocos aventureros que frecuentaban la playa empezaron a relacionarse con los nativos, y les fue permitido hospedarse en los “engenhos”, lugar donde se guardan los barcos en el pequeño puerto, o acampar en sus terrenos.

Cuenta la leyenda que los primeros surfistas que descubrieron Rosa hicieron un pacto de no contar a nadie sobre el bello sitio, para que no se tornara conocido y así mantenerlo intacto. Pero de a poco el lugar se fue tornando cada vez más popular. Las primeras casitas y pequeñas posadas empezaron a aparecer durante los años 80. El lugar ya no era más secreto.

En los 90 hubo la playa tuvo su despertar comercial. Las personas vieron que Rosa podría ser un importante destino turístico en la región. La playa, que antes era destino de hippies y surfistas, empezó ahora a ponerse de moda entre los grupos más elitistas, con el surgimiento de buenas posadas y restaurantes en el final de los años 90.

Rosa es hoy un punto de encuentro de referencia en el cono sur, y allí se reúnen algunas “tribus”, compuestas básicamente de

gaúchos (de Rio Grande do Sul) y otros brasileros, argentinos, uruguayos y algunos europeos que vienen en búsqueda de buenas olas, aguas limpias y de la naturaleza que resiste y todavía se mantiene imponente.

Las características geográficas que son el atractivo de la playa también ayudan a mantener la exclusividad del lugar, haciendo con que no haya superpoblación. Los accesos son pocos, la mayoría de las rutas son de tierra, muchas posadas se encuentran en los morros y no se puede acceder con el auto a la playa.

Trilha 2 - Praia do Rosa - Un paraíso en Santa Catarina - Brasil

Los deportistas y amantes de la naturaleza tienen mucho para deleitarse. Dirigiéndose tanto para rosa norte como rosa sur, encontrarán bellos escenarios, donde el verde todavía predomina. Casitas antiguas de madera, posadas pintorescas, árboles, flores, pájaros.

Al analizar el lugar, tenemos: el imponente morro de Rosa Norte, con sus grandes rocas y desfiladeros, que terminan en lo que llamamos “cabeza del dragón”, la energía masculina de la playa.

En los morros de rosa sur, con sus curvas suaves, tenemos la parte femenina de la playa. Y al medio, donde esas dos energías se encuentran con toda la fuerza, está la energizante Lagoa do Meio, excelente lugar para nadar, practicar stand up paddle, kayak o para meditar.

Subiendo las montañas de Rosa Sul, siguiendo el sendero nos topamos con otro hermoso paisaje: Praia do Luz y Barra de Ibiraquera, y más lejos, Imbituba.

Bordeando los morros de rosa norte, llegamos a la paradisíaca e inhabitada Praia Vermelha, y luego, Praia do Ouvidor.

Siguiendo el curso de las montañas podemos llegar hasta Garopaba. Pasando antes por la linda Praia da Ferrugem, lugar donde se encuentra un antiguo cementerio indígena además de otras maravillas naturales.

Garopaba y sus bellezas son tema para otra charla: Villa de pescadores, centro histórico, Praia da Silveira, Praia da Preguiça, Vigia, y el barrio de Encantada, con su imponente Pedra Branca y los encantos de lo que todavía queda de la floresta.

Praia do Rosa, con todas sus bellezas y naturaleza virgen, sumado a la presencia de todo los seres que circulan en el lugar es un vértice de grande fuerza. Vale la pena conocerla…

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